Con los pies bien plantados en el suelo: el tacón cero

Una característica que distingue a los zapatos minimalistas de los zapatos «normales» es su suela fina y completamente plana. Los zapatos minimalistas prescinden deliberadamente del drop, es decir, la diferencia de altura entre el talón y la parte delantera del pie. Por el contrario, casi todos los zapatos convencionales tienen el talón elevado, y no solo los zapatos de tacón alto, sino también los zapatos de uso diario para hombres y la mayoría de las zapatillas deportivas.

¿Por qué es malo? El aumento de peso provoca una carga antinatural en la parte delantera del pie: mientras que al caminar descalzo solo el 10 % del peso corporal recae sobre la parte delantera del pie y los dedos, con los tacones se produce un desplazamiento del peso. El antepié se ve sometido a una carga excesiva y el peso limita considerablemente la libertad de movimiento de los dedos. Esta carga sobre el antepié suele provocar una postura corporal antinatural y tensa. El cuerpo tiene la sensación de estar caminando constantemente cuesta abajo. Cualquiera que haya hecho senderismo por la montaña sabe lo agotadora que resulta esta postura para los músculos, las espinillas, las rodillas y las articulaciones.

Caminas como descalzo.

Por este motivo, hemos diseñado nuestra suela descalza TrueSense® sin amortiguación y sin elevación del talón. De este modo, Groundies permite que tu cuerpo adopte la denominada posición cero. Te mantienes completamente plano sobre el suelo, casi como si estuvieras descalzo. Los pies, las piernas y la columna vertebral se encuentran en una postura natural y erguida. La ventaja: tu cuerpo puede ejercer plenamente sus movimientos y funciones naturales. Caminar con zapatos sin talón («Zero Drop») protege las articulaciones, los tendones y la espalda.

Pero cuidado: si hasta ahora solo estás acostumbrado a calzado convencional con amortiguación y tacón elevado, debes realizar el cambio a calzado minimalista de forma gradual. Debes dar tiempo a tus pies para que se recuperen de la carga unilateral y antinatural. Al principio, lleva tus zapatos minimalistas Groundies solo los días en los que no tengas que recorrer largas distancias a pie. Con el tiempo, notarás la diferencia y disfrutarás plenamente de la nueva sensación al caminar.